Hoy día se han ido perdiendo el uso de los valores que hemos aprendido desde nuestros antepasados, uno de ellos es la honestidad.
Qué es la Honestidad? La honestidad es hablar y actuar con sinceridad, es más que no mentir, engañar, robar o hacer trampas, ya que implica mostrar respeto hacia los demás y tener integridad y conciencia de sí mismo.
Valor y cualidad social de obrar de forma respetuosa, sincera y consciente con la sociedad y con uno mismo.
Como vemos, es un concepto que va de la mano de la congruencia, es decir, que lo que se piense vaya alineado a lo que se diga y haga o no se diga ni haga.
Hoy día vemos con tristeza que este es un valor de escaso uso, sobre todo en aquello que nos afecta a todos, pues se nos prometió un mejor escenario, claro que habemos quienes nunca lo creímos y hoy lo comprobamos.
Pensemos qué es lo que queremos que sea en años venideros?
Un lugar en donde podamos convivir todos, incluso si no se piensa igual o ver cómo se alimenta la división?
Recordemos que todos somos hijos del Altísimo y nos pide ser hermanos, así como también nos alerta sobre los falsos profetas que vendrán presumiendo con palabras bonitas y finalmente ellos mismos se desenmascaren con sus acciones.
Entonces, que vas a hacer?
Permitirás la crispación del ambiente o serás elemento y motivo de unión, de no ser cómplice por sumisión u omisión.
Los discípulos del Señor por sus frutos se le reconocerán!!!
Entonces, eres o no un discípulo?
Tus acciones lo dicen, sé honesto contigo mismo.
Arturo Castro Rojas
