Nere Baeza se registró en búsqueda de la candidatura de Morena a la diputación federal por el Distrito 13, integrado por Valle de Santiago, Abasolo, Pénjamo, Huanímaro y Pueblo Nuevo.
A sus 41 años, abogada postulante y síndica suplente, da este paso con una convicción forjada en su ejercicio profesional: una persona sin dinero también merece una defensa, una voz y una oportunidad para hacer valer sus derechos.
Detrás de su aspiración hay una historia que comenzó mucho antes de cualquier registro político. Es la historia de una niña que creció y jugó entre los pasillos del Mercado Hidalgo, compartiendo el juego de los congelados con hijos de comerciantes, en ese pequeño universo donde los adultos sostienen la vida a fuerza de trabajo. Allí conoció a las familias por sus rostros y por sus jornadas.
En casa recibió la enseñanza que hoy reconoce como guía: respetar al prójimo, tener fe y compartir parte de lo que se recibe. Sus padres, trabajadores de clase media, la apoyaron para convertirse en abogada. Cursó primaria y secundaria en el Colegio América y continuó sus estudios en la Prepa Valle. El karate llegó por gusto propio; la gimnasia, por impulso de su madre, destacando en el salto de caballo.
