Valle de Santiago, Gto.— En el marco del Día Mundial del Bastón Blanco, la Unidad de Inclusión Social del municipio de Valle de Santiago, encabezada por José Rodrigo Baltazar Torres, realizó la entrega de un bastón blanco a Francisco Escobar Rangel, de 56 años de edad, como parte de las acciones de apoyo a personas con discapacidad.
Francisco Escobar Rangel, vecino de la calle Pino número 40, adquirió una discapacidad visual a los 18 años, luego de sufrir un golpe en la cabeza que provocó el desprendimiento de sus retinas.
De acuerdo con José Rodrigo Baltazar Torres, titular de la Unidad de Inclusión Social, fue a través de la detección y el acercamiento con Francisco como conocieron parte de sus necesidades.
Durante la conversación, Francisco explicó que cuenta con el respaldo de su familia y que, debido a ello, no requiere de muchos apoyos; sin embargo, manifestó que sí necesitaba un bastón que le permitiera desplazarse con mayor seguridad.
“Lo detectamos y tuvimos el acercamiento con él. Nos platicó que en realidad no ocupa tanto apoyo porque su familia lo ayuda, pero lo que sí necesitaba era un bastón, y pues nosotros se lo llevamos”, señaló.
Baltazar Torres, dijo que, la entrega representa no solamente la disposición de una herramienta para facilitar la movilidad de una persona con discapacidad visual, sino también un recordatorio sobre la importancia de construir una sociedad más incluyente, empática y consciente de las necesidades de este sector de la población.
En este sentido, la Unidad de Inclusión Social destacó el significado del bastón blanco como un instrumento que brinda mayor autonomía y seguridad a quienes viven con discapacidad visual.
“En este Día Mundial del Bastón Blanco, damos las gracias a ese fiel compañero de ruta que expande los sentidos, detecta obstáculos y devuelve la confianza para caminar por el mundo sin miedo. Pero, sobre todo, agradecemos a la sociedad consciente que, al ver pasar un bastón blanco, ofrece su respeto, su empatía y su espacio seguro”.
Finalmente, se resaltó que la verdadera accesibilidad comienza con la sensibilidad y participación de toda la sociedad, promoviendo espacios donde las personas con discapacidad puedan desplazarse y desarrollarse con mayor independencia y dignidad


