Guanajuato, Gto.- Lupita y Raúl en el altar de Dios recibieron la bendición nupcial y teniendo como testigos a sus familiares y amigos juraron amarse y respetarse todos los días de su vida hasta que la muerte los separe.
Fue el pasado sábado 18 de noviembre, en punto de las 13:00 en el templo de San Cayetano, los novios llegaron acompañados de sus respetivos padres y se postraron ante Dios.
El sacerdote oficiante dio a conocer la importancia del matrimonio, la compresión y el diálogo para lograr una familia feliz y pidió nunca alejarse de la mano de Dios para siempre estar bendecidos y fortalecidos en esta nueva familia.
Raúl estuvo acompañado de sus señores padres, Raúl Ramírez e Inocencia Alcaraz, mientras que la novia Lupita contó con la presencia de su señora madre y la presencia en espíritu de su señor padre, que ya goza de la presencia de Dios.
Luego de tomarse de la mano y prometerse fidelidad en la enfermedad como en la salud, amarse y respetarse todos los días de su vida, el sacerdote impartió la bendición nupcial y pronuncio “lo que Dios acaba de unir, que no lo separe el hombre”.
Luego de ser declarados marido y mujer, los ahora esposos Lupita y Raúl salieron del templo de San Cayetano y juntos con familiares y amigos se trasladaron a al Ex-hacienda de San Xavier, dónde se llevó a cabo el banquete nupcial donde los asistentes disfrutaron de gratos momentos. “Felicidades a Lupita y a Raúl”.







