Por: (Enrique Valadez, para Nuevo Milenio)
VALLE DE SANTIAGO, GTO.- En vida fue reconocido en la administración de José Luis Nieto Montoya con una función de box realizada en el Gimnasio Municipal el vállense José Morales Damián, un genuino hacedor de boxeadores.
Fueron muchos los monarcas del mundo que pasaron por sus manos, incluyendo por supuesto a sus hijos Érik “Terrible” Morales y Diego “Pelucho” Morales. Además, nos legó a un buen boxeador en el que aún tiene muchas posibilidades de transcender como es Iván.
Más conocido como “Olivaritos”, sobrenombre que adoptó a raíz de la admiración de su ídolo Rubén Olivares, idolatría que transmitió esa admiración a Erik, quien usaba el mote en su calzoncillo de pelea, en sus inicios.
José Morales no solamente forjaba peleadores, también ponía dinero de su bolsa para impulsarlos, como lo hizo con el “Terrible”, y continuó con esa generosa actitud por décadas, hasta que una serie de dolencias físicas terminaron con su fructífera carrera de promoción del deporte del boxeo.
Los conocedores de boxeo saben que “no tiene chiste” llevar a campeonatos a peleadores ya hechos, con facultades, pero “Olivaritos” además les transmitía el espíritu de ofrecer espectáculo y ser disciplinados.
Fue así como resultaron incontables los monarcas que acompañó en sus coronaciones, ya fuesen mundiales, internacionales, continentales o nacionales.
Uno de sus éxitos lo vivió al lado del “Travieso” Arce, al que llevó a la conquista de su primer cetro universal del WBC, en Corea del Sur.

