Tomado de la página de Yuriria Guanajuato «Arte Cultura y Tradiciones»
Muy posiblemente todos hemos escuchado al menos el nombre de un famoso libro de título “La vida inútil de Pito Pérez”, una obra de gran significado para la literatura mexicana; fue publicado en 1938 por José Rubén Romero que relata la vida de un personaje que recorrió gran parte del estado de Michoacan y una parte de Guanajuato por ahí de las décadas del porfiriato, y es que para algunos resultaba un personaje ficticio pero realmente y por confesión propia del autor nos damos cuenta de que existió en la vida real.
No se sabe a ciencia cierta en qué fecha nació, sólo sabemos que fue en Santa Clara del Cobre, Michoacán; su nombre era Jesús Pérez Gaona y fue un vagabundo, muy amigo del alcohol y que la poesía era una de sus virtudes, así como el hecho de decir mentiras con gran facilidad.
No sabemos bien cómo fue su llegada, pero si sabemos que estuvo preso en la cárcel de nuestra ciudad, pues en una misiva enviada al presidente municipal de entonces, pues en el libro se lee lo siguiente:
«Andaba yo peregrinando por los pueblos y rancherías de aquella región, pidiendo ayuda a las almas cristianas para construir un templo en el Monte Líbano, cuando al pasar por Yuriria, del Estado de Guanajuato, fui detenido en virtud de que el Presidente Municipal recibió un exhorto que decía:
“Aprehenda a Jesús Pérez Gaona, falso misionero, hácese pasar fraile carmelita. Señas particulares: entiende sobrenombre: Pito Pérez.
— R. Iturbide, Presidente Municipal de Morelia.”
En la cárcel de Yuriria conocí a un preso a quien temían los demás por su carácter violento y vengativo… »
Así que es muy posible que en aquel ocaso del siglo XIX o bien, albores del siglo XX Pito Pérez estuviese interno en la cárcel de Yuriria hasta que lo remitieran a Morelia para seguir su proceso en la capital michoacana; su peregrinar no terminó ahí sino que siguió por Pátzcuaro, Opopeo, Tancítaro, Morelia, Uruapan, La Huacana, Zamora, entre otros pueblos.
Resulta interesante, que en la administración 2009-2012 la antigua cárcel de Yuriria quedó atrás y se dio paso a la construcción de oficinas que buena falta hacían a la presidencia municipal y desde entonces se retiró aquella antigua puerta de madera y hierro que separaba a los reos del mundo exterior, hasta que en una transmisión en vivo la alcaldesa compartió el estado de las nuevas oficinas de la dirección de seguridad pública y compartió que se conserva en este sitio, siendo rescatada de un barbarie pues intentaban quemarla por aquello de que ya no sirve.
Hacemos un llamado a través de este medio, para que al menos se le dé un lugar digno a aquel vestigio centenario de lo que fuera la cárcel municipal, donde cientos de personas estuvieron hechos presos durante el paso de los años en aquella crujía; para dar sentido a nuestro pasado, nuestro patrimonio histórico y a la historia que nos ha formado como ciudadanos Yurirenses y de la que muchas veces conocemos poco.
— José Luis Chávez Orozco.


