La laguna de Yuriria está experimentando una recuperación lenta pero constante gracias a las lluvias que han sido fructíferas en la región. Aunque la recuperación ha sido gradual, es notable considerando que apenas comienza la temporada de lluvias, que se espera sea muy alentadora.
La recuperación de la laguna es un alivio para los habitantes de la zona, donde unas 300 familias dependen de la actividad turística y pesquera para su sustento. Al inicio de la temporada de lluvias, la laguna se encontraba en un 39% de su capacidad, pero los últimos reportes indican que ha aumentado a un 45%.
Esta recuperación es un motivo de esperanza para los habitantes de la zona, ya que les permite mantener viva la actividad económica y turística en la región. La estabilidad del nivel del agua es fundamental para la supervivencia de la laguna y sus ecosistemas.



