VALLE DE SANTIAGO, GTO. — Este miércoles 24 de septiembre, el barrio de La Merced se viste de gala para celebrar una de las festividades más queridas y emblemáticas del municipio: la fiesta en honor a Nuestra Señora de la Merced, patrona del templo que se erige en su nombre y símbolo de devoción para generaciones de vallenses.
Desde las primeras horas del día, las calles se llenan de música, color y fervor. Las tradicionales mañanitas marcan el inicio de la jornada festiva, seguidas por una serie de actividades que abarcan lo cultural, deportivo y religioso. Entre danzas folclóricas, torneos comunitarios y presentaciones artísticas, el ambiente se impregna de alegría y unidad.
Uno de los momentos más esperados es la misa concelebrada, que este año contará con la presencia del señor Obispo, reafirmando el carácter espiritual de la celebración. Al caer la noche, el barrio se transforma en una pista de baile con el baile popular, donde familias, jóvenes y adultos se reúnen para compartir música, comida y tradición.
Antiguamente, esta fiesta era considerada un evento exclusivo, reservado para las familias de la alta sociedad local. El platillo típico de la fecha era el mole, preparado con recetas tradicionales que se transmitían de generación en generación. Hoy, la celebración ha evolucionado hacia una expresión más incluyente, donde todo el pueblo participa y se reconoce en sus raíces.
La fiesta de La Merced no solo honra a la Virgen, sino que también representa el espíritu comunitario de Valle de Santiago: una mezcla de fe, historia y alegría que sigue viva en cada rincón del barrio.




