En pleno corazón de Valle de Santiago, la bandera nacional que ondea en la parte central de la Parroquia de Santiago Apóstol se encuentra en un estado lamentable que ha generado indignación entre la ciudadanía. El símbolo patrio, que debería representar unidad, respeto y orgullo nacional, luce desgastado y deteriorado, convirtiéndose en una verdadera vergüenza pública.
La Constitución y la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional establecen con claridad la obligación de mantener en buen estado los símbolos patrios, pues su cuidado refleja el respeto que como sociedad debemos a nuestra identidad y soberanía. Sin embargo, la situación actual evidencia una falta de responsabilidad por parte de quienes tienen la obligación de velar por su conservación.
La bandera, más que un simple objeto, es un emblema que nos recuerda los sacrificios históricos y la dignidad de México. Permitir que permanezca en condiciones deplorables es un acto de indiferencia que lastima el sentimiento cívico de la comunidad.
Es urgente que las autoridades correspondientes atiendan esta situación y procedan a reemplazar la bandera nacional de inmediato, garantizando que el símbolo patrio recupere el lugar de honor que merece en la vida pública y religiosa de Valle de Santiago.
La ciudadanía espera acciones concretas, porque el respeto a la bandera es también respeto a la nación.

