Previo al arranque del desfile del martes de carnaval, las calles se convirtieron en un auténtico campo de batalla festiva: una “guerrera de cascarones” que dejó a propios y extraños cubiertos de harina, tierra, salsa de tomate y hasta huevo entero. Lo que antes era una inocente lluvia de confeti, hoy se ha transformado en una explosión de creatividad popular que mezcla humor, picardía y tradición.
Ni las autoridades se salvaron. La propia alcaldesa Viky Ramírez recibió un cascarón de harina en plena celebración, gesto que refleja cómo estas prácticas igualan a todos: gobernantes, vecinos y visitantes, unidos en la misma fiesta.
📌 Origen y evolución de los cascarones
– Los cascarones de carnaval tienen raíces en las celebraciones populares de México y otros países latinoamericanos.
– Tradicionalmente se rellenaban con confeti o papelitos de colores, símbolo de alegría y abundancia.
– Con el tiempo, la creatividad de la gente ha llevado a usar otros rellenos: harina, tierra, agua, e incluso mezclas más atrevidas como salsa de tomate.
– El sentido es siempre el mismo: romper la rutina, jugar y reírse juntos, aunque a veces el exceso provoque incomodidades.
🎨 Significado cultural
El carnaval es un espacio de catarsis colectiva, donde las normas cotidianas se relajan y la comunidad se permite la irreverencia. Los cascarones representan esa ruptura simbólica: al quebrarse sobre la cabeza de alguien, se libera la risa, la sorpresa y la complicidad.
Más allá de la broma, esta práctica habla de:
– Igualdad festiva: nadie se salva, todos participan.
– Creatividad popular: cada año surgen nuevas formas de rellenar y decorar los cascarones.
– Identidad comunitaria: el carnaval se convierte en un espejo de la cultura local, donde se mezclan tradición y modernidad.
⚖️ Entre la diversión y el exceso
Aunque la “guerrera de cascarones” es parte del folclore, también abre debate sobre los límites de la diversión. El uso de harina o huevo puede incomodar a algunos y plantea retos de limpieza y seguridad. Sin embargo, la esencia del carnaval sigue siendo la misma: celebrar la vida con humor, música y color.








