Valle de Santiago, 23 de febrero.
Las calles amanecieron vacías y con muy poca actividad. Comercios cerrados, mercado semivacío y suspensión de clases en todo el estado, junto con varias actividades de gobierno detenidas. El ambiente es pesado: la psicosis colectiva se ha apoderado de la población luego de los hechos ocurridos ayer en Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
La incertidumbre se refleja en cada rincón: puertas cerradas, plazas desiertas y un silencio que domina la ciudad. La vida cotidiana se ha visto interrumpida y la gente permanece en alerta, esperando que la situación se normalice.




