VALLE DE SANTIAGO, GTO.- “Ya valió madre…” es la expresión de impotencia y tristeza que se escucha entre los campesinos de Valle de Santiago, que ven cómo se han ausentado las lluvias y sus cultivos se han perdido.
Sobre todo los cultivos de temporal, que ya ni yendo a bailar a Chalma se recuperan.
En la zona alta del municipio, los maizales han comenzado a secarse de forma irreversible ante la falta de agua. La temporada había comenzado bien, con buenas expectativas, pero las lluvias se ausentaron y hoy el panorama es desolador.
El desánimo es total entre los productores, que ven cómo su esfuerzo de meses, su tiempo y el poco dinero que invirtieron se esfuma con el sol. El temporal ya está perdido y los pronósticos no son nada alentadores.
No habrá cosecha. El campo está perdido.
