Por: Arturo Castro Rojas
Cuando vamos a la escuela y tenemos la dicha de terminar una carrera profesional, he notado y escuchado de muchas personas, y todos de muy diferentes profesiones, lo diferente que es el conocimiento escolar y la práctica, que en muchos casos, es muy alejado de lo aprendido en las aulas!!!
Lo mismo ocurre en la vida, donde uno, por más que intente transmitir conocimientos, la experiencia se acumula con los años.
Un sanador, un padre, un guía espiritual, solo pueden compartir las mejores lecciones, pero como cada ser es diferente, su manera de pensar, sus circunstancias, su entorno, no necesariamente han de dar el mismo resultado.
El libre albedrío es personal, y todo ha de contribuir en lo que al final suceda.
Los padres tratamos de guiar a los hijos con ejemplos y directrices, enseñándoles a tomar decisiones que les ayuden a ser y estar mejor, pero no podemos librar sus batallas, pues es parte de su crecimiento y evolución.
Lo mismo nos ocurre a cada uno.
Si intentáramos librar a alguien más de pasar por tal o cual situación, uno se ha de cargar con ése karma, cuidado!!!