Y claro, es más fácil mirar al exterior que a nuestro interior, y por consecuencia, fácilmente vemos los defectos en los demás, pero, ah que difícil es ver los propios….
Por eso Jesús nos dice:
Insensatos!….. veis la paja en el ojo ajeno, pero no veis la viga en el vuestro.
Ayer, mientras escuchaba la lectura del Evangelio según San Mateo, nos habla de cómo Jesucristo iba rodeados de mucha gente, y al percibirlo, el ciego Bartimeo, hijo de Timeo, con gritos quería llamar la atención de Cristo.
Finalmente se le acercó y le dijo: qué puedo hacer por ti?. El ciego le pidió ver.
Si hoy se nos presentará Jesús y nos dijera:
Qué puedo hacer por ti?, cuál sería nuestra respuesta?, seguir con nuestra ceguera, o, como nos lo pide, ser luz y sal del mundo?
Pero, acaso es necesario que se presente ante nosotros para hacer esa introspección y saber darle una respuesta?
Porque es fácil pedir cosas materiales a las que aspiramos, un auto o una casa nueva, mucho dinero….. pero, y las cosas espirituales donde las dejamos?
Acaso no sería más importante tener salud, producto de una paz y armonía interior, deshaciéndonos de todo lo que nos impida vivir en ese estado, y poder ofrecerle al Señor un corazón puro?
Maravilloso inicio de semana
Dios contigo
Aturo Castro
