Yuriria, Gto. — El icónico cocodrilo gigante conocido como “Yuricoco”, que alguna vez fue el atractivo turístico más comentado del Pueblo Mágico de Yuriria, hoy yace desarmado y abandonado en un predio cercano a la planta tratadora de aguas residuales, rumbo a la isla de San Pedro.
La estructura fue colocada originalmente en febrero de 2019, durante la administración del entonces alcalde Salomón Carmona, en la explanada del ex convento de San Agustín. Su diseño incluía un mecanismo que permitía abrir el hocico para que un trenecito transportara a niños al interior, donde se proyectaban audiovisuales educativos.
Durante la administración de María de los Ángeles López Bedolla, se inició un proceso legal para determinar la propiedad del cocodrilo. El municipio argumentó que “Yuricoco” debía regresar al patrimonio público, mientras que el exalcalde Carmona sostuvo que la estructura era de su propiedad.
Las primeras investigaciones revelan una situación ambigua: aunque el cocodrilo fue financiado con recursos privados, su construcción se realizó con mano de obra de Servicios Públicos Municipales, lo que ha generado un conflicto de interés sobre su legítima pertenencia.
Actualmente, “Yuricoco” se encuentra en condiciones deplorables: desarmado, deteriorado y sin ningún tipo de mantenimiento. Lo que alguna vez fue símbolo de innovación turística y orgullo local, hoy es solo un recuerdo entre escombros.




