Valle de Santiago, Gto. – Con la llegada del calor, las cigarras hacen su aparición en árboles y jardines, llenando el ambiente con su característico canto. Pero además de su sonido, uno de los espectáculos más sorprendentes que nos regala la naturaleza es su cambio de piel.
Durante este proceso, la cigarra se aferra a una superficie y lentamente se desprende de su antiguo exoesqueleto, dejando atrás una “cáscara” vacía. Este momento simboliza renovación y resiliencia, recordándonos que la vida siempre ofrece oportunidades para empezar de nuevo.
– Las cigarras pasan años bajo tierra como ninfas, alimentándose de raíces.
– Al emerger, realizan su última muda para convertirse en adultos alados.
– Su canto, producido por membranas llamadas tímpanos, puede escucharse a kilómetros de distancia.





