Chucándiro, Michoacán, el sacerdote católico Alfredo Gallegos, conocido popularmente como Padre Pistolas, confirmó que se encuentra próximo a cumplir 75 años de edad y que, por disposición del Vaticano, deberá presentar su renuncia al ministerio parroquial.
El religioso explicó que la solicitud le fue transmitida a través del obispo de la diócesis de Morelia, quien le pidió retirarse de sus funciones. El propio Gallegos señaló que el pasado domingo 21 de junio, en una charla con el Periódico Nuevo Milenio, anunció: “El próximo 9 de julio les firmo y me voy”.
El Padre Pistolas ha sido una figura controvertida dentro de la Iglesia católica mexicana. Él mismo atribuye su situación a conflictos con autoridades civiles, en particular con la gobernadora de Guanajuato, a quien acusa de responsabilizarlo de violencia de género.
Más allá de las polémicas, Alfredo Gallegos asegura que su labor ha sido única entre los sacerdotes, pues ha impulsado la construcción de templos, carreteras y escuelas en comunidades rurales. Además, afirma haber contribuido a la atención de más de un centenar de personas con cáncer y otro número similar con diabetes, quienes —según su testimonio— han encontrado alivio gracias a su apoyo.



