oplus_32
Huanímaro, Gto. – Esta tarde, la alcaldesa Laura Villalpando Arroyo rindió su segundo informe de gobierno (quinto en total, al estar en su segundo periodo). Sin embargo, lejos de ser un ejercicio de rendición de cuentas, el evento se convirtió en un discurso banal y ególatra, donde la mayor parte del tiempo se dedicó a agradecer a su familia, tal como ocurrió el año pasado.
La verdadera ciudadanía no asistió, las sillas colocadas en el jardin frente a presidencia Municipal estuvo ocupado por más de 300 funcionarios, familiares y delegados que acudieron más por compromiso que por convicción.
La mayoría de los proyectos y apoyos en el municipio provienen del Gobierno del Estado, gestionados principalmente por regidores del PAN.
En palabras de la propia alcaldesa, de los más de 100 millones de pesos ejercidos este año, el municipio apenas aportó 10 millones.
El “máximo logro” presumido por la administración del Partido Verde ha sido impedir que municipios vecinos depositen su basura en el relleno sanitario y realizar campañas de reforestación que, según la percepción ciudadana, carecen de seguimiento real.
Un informe sin sabor:
Sin hechos relevantes ni logros palpables, el mensaje se percibió como un acto de autoelogio vacío, más preocupado por “saludar con sombrero ajeno” que por informar a la población sobre avances concretos.


