Este 10 de octubre se cumple el primer año del segundo periodo de gobierno de la Lic. Laura Villalpando Arroyo al frente de la administración municipal de Huanímaro. Sin embargo, para muchos ciudadanos, los avances prometidos siguen sin materializarse.
🔍 Obra pública, servicios básicos y seguridad: los grandes pendientes
Vecinos señalan que, a diferencia de su primer trienio, donde se notaban las ganas de trabajar, hoy la administración parece estancada. Las obras públicas brillan por su ausencia, los servicios básicos presentan deficiencias, y la seguridad continúa siendo el talón de Aquiles del municipio.
💬 “Ya no es la misma”, comenta doña Amelia, comerciante local. “Antes era cercana, sencilla, con ganas de ayudar. Hoy parece que gobierna desde lejos”.
📉 Compromisos de campaña sin cumplir y señales de autoritarismo
La ciudadanía reclama que pocos de los compromisos de campaña se han cumplido. Además, se percibe un estilo de gobierno excluyente: regidores de oposición (Morena, PRD, PAN) no son convocados a eventos oficiales, mientras que los afines reciben beneficios, como pases gratuitos a actividades de paga durante la pasada feria de junio. Incluso se reporta que algunos regidores opositores tuvieron que pagar por el uso de instalaciones municipales.
⚠️ Nepotismo y falta de transparencia
Otro punto que genera inconformidad es la presencia de familiares de la presidenta municipal en cargos directivos, lo que ha despertado acusaciones de nepotismo. La falta de comunicación con sectores vulnerables y el incumplimiento de apoyos sociales prometidos han generado descontento entre quienes confiaron en su proyecto.
🗣️ ¿Y ahora qué?
La crítica ciudadana no busca desestabilizar, sino exigir resultados. Aún quedan dos años de gestión, tiempo suficiente para corregir el rumbo, retomar el compromiso con la gente y demostrar que el servicio público sigue siendo una vocación, no una comodidad.
📢 La ciudadanía observa, evalúa y exige. Porque Huanímaro merece más.
